Ser gay era considerada una enfermedad mental, por lo que las personas eran sometidas a terapias crueles de “reconversión”
Durante
mucho tiempo, la palabra homosexual ha sido relacionada con un pecado, un
delito e, incluso, con una enfermedad mental, pero eso comenzó a cambiar el 15
de diciembre de 1973, cuando en un hecho histórico, la Sociedad Americana de
Psiquiatría (APA) la eliminó del Manual de Diagnóstico Estadístico de los
Trastornos Mentales. En el primer documento de este tipo, publicado por la APA
en 1952, esta preferencia sexual era catalogada como una “alteración sociópata
de la personalidad”. En el segundo manual (1968), fue cambiada de categoría y
se colocó en “otras alteraciones mentales no psicóticas”, junto con la
pedofilia, el travestismo, el exhibicionismo, voyeurismo, el sadismo y el
masoquismo. Muchos científicos norteamericanos no estaban de acuerdo y
señalaron que la clasificación de la homosexualidad no era médica ni semántica,
sino moral, por lo que decidieron acudir a las reuniones de la APA a defender
sus ideas. Luego de intensos debates, hace 46 años, el Comité Directivo de la
Sociedad Americana de Psiquiatría aprobó, con 13 votos a favor y dos
abstenciones, la eliminación de la homosexualidad del Manual de Diagnóstico y
sustituirla por “alteración de la orientación sexual”.
Sin
duda fue un gran logro, pero antes de que se hiciera realidad, las personas gay
eran perseguidas y sometidas a tratamientos brutales, con el único objetivo de
lograr su “reconversión”, los cuales, evidentemente, no daban resultados.
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