Pero con el paso del tiempo, la realidad se impuso dejando
en claro que las viejas prácticas no habían quedado atrás, sino que se habían
perfeccionado.
César Duarte, Javier Duarte y Roberto Borge, dejaron de ser
el ejemplo de un tricolor renovado, para dejar un legado de excesos, corrupción
e impunidad. A la lista se han sumado otros ex gobernadores, algunos de los
cuales se encuentran presos, mientras que otros aún permanecen prófugos o son
investigados.
Desde el inicio y hasta el final de su sexenio, Enrique Peña
Nieto se vio envuelto en temas de corrupción. Algunos casos lo apuntaron de
manera directa, pero en otros, fue señalado de conocer las corruptelas en las
que se vieron envueltos varios de sus colaboradores más cercanos y no tomar
medidas.
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